Instagram, para la gloria de Dios. blog

Instagram, para la gloria de Dios.

A comienzos de este año, fue que me lancé a la aventura de Emprender. Recuerdo que a principios de diciembre me propuse hacer una lista de cosas que debía hacer, cambiar, dejar... y una de esas coas que necesitaba atención era mi Instagram personal. Aunque Instagram ha sido parte "esencial" en mi vida por Biblia Creativa, mi cuenta personal estaba en "abandono" pues mi enfoque estaba en su totalidad a la otra cuenta. Así que como pueden imaginar, mi corazón estaba en una lucha profunda. No sabía si dejar por completo Biblia Creativa o si debía mantenerlo todo en una sola cuenta y cambiarle el nombre. Revisaba cuentas de personas que hacen lo mismo que yo en ese entonces quería desarrollar y me abatí. En el "scroll down" y las despampanantes publicaciones encontré una falta de aliento y noté que mi corazón era propenso a estar lleno de una sobrecarga de información y un punto de vista egocéntrico. En ese momento, había desarrollado ya la Marca de Masiel Mateo y deseaba que marcara la diferencia. No quería publicar otra imagen a la que las personas pasaran de largo sin prestarle atención o una imagen que se tratara de mi. Quería que cada palabra y cada publicación importasen para el Reino.

Recuerdo haber debatido con el Señor si las redes sociales podían usarse verdaderamente para su gloria. Hablé con mi hermana, mis amigas, e incluso con algunos colegas acerca de que no me sentía lista, preparada ni competente. Pero luego el Señor me detuvo en seco un día y se apoderó de mi corazón con el evangelio otra vez. Si abandonara completamente las redes sociales, estaría perdiendo la oportunidad de compartir a Cristo con personas que nunca conoceré. Quería levantar las manos en el aire en la derrota, pero Dios quería que las utilizara para su Reino. Así que en enero, decidí que en lugar de abandonar Instagram, lo usaría de todas las formas posibles para sacarle provecho y apuntar a la comunidad de mis redes a Cristo.

Inmediatamente hubo un cambio. Comencé a publicar sobre lo que Dios me estaba enseñando en mi área de trabajo y las increíbles verdades que Él me mostró a través de esas "#ConversacionesReales" trajeron gran alegría a mi corazón y de ahí salió el contenido que les comparto. Pero no todo ha sido color de rosa. Han pasado 6 meses y a veces siento que la Masiel de diciembre quiere apoderarse de mi y eliminarlo todo. Desistir, salir, dejar todo esto a un lado y simplemente volver a una "vida normal". Pero, en estos días Dios ha ido forjando mi carácter con algunas situaciones que me han hecho repensar y hacer de mi uso de las redes una misión diaria en la que también pueda compartir Su Palabra. Otra de las razones que me hicieron reflexionar, son las constantes "críticas constructivas" que me llegan de que debo hacer las cosas como tal o cual persona. Por ejemplo:

  • Deberías subir más fotos de ti
  • Sube fotos de la ropa que usas
  • Mira como lo hace fulana... deberías de copiar de ella.
  • Y cosas como: ¡deberías bajar de peso si quieres que te tomen en cuenta! 🤦🏻‍♀️😨

Si, así como lo leen. Y como no puedo evitar que cada quien tenga o emita su opinión, si puedo ante Dios establecer parámetros que me ayuden a mantenerme enfocada y con los ojos puestos en Jesús, aún sea usando las redes sociales. Así que les comparto la "misión que  escribir de por qué y cómo usaré mi Instagram:

  • Solo publicaré verdad, valor y gracia.
  • Antes de publicar me preguntaré a mí misma, ¿esto apunta a Jesús o a mí?
  • Solo publicaré palabras de vida y que agreguen valor a mi audiencia.
  • Rendiré cuentas de lo que publico a una amiga/mentora
  • Seré más intencional en alentar a alguien que no conozco.
  • Me regocijaré en las cosas que suceden en las vidas de otras personas.
  • Compartiré el Evangelio a través de palabra, imagen y acción.
  • No me enfocaré ni seguiré a alguien o algo con lo que me pueda comparar o sentir envidia.
  • No publicaré algo que me glorifique a mí misma.
  • No publicaré algo que pueda hacer tropezar, envidiar o sentir que no es suficiente a los demás.
  • No publicaré algo que haga que alguien piense demasiado bien de mí.

Probablemente esto no me traiga muchos seguidores o likes, o tal vez no sea lo que esté "in". Pero la verdad es que no publico entradas para hacerme famosa o para obtener reconocimientos; publico para la fama de mi Salvador. Dios está creando una increíble comunidad de personas que están compartiendo sus historias con valentía y proclamando el amor de Cristo a través de sus redes sociales, no sólo a través del arte, sino también grandiosas autoras de libros, conferencistas, mujeres que comparten su día a día como madres, jóvenes que escriben reflexiones de su caminar con Dios. En fin, esto no es autopromoción ni exaltación propia, sino impulsado por el Evangelio y centrado en Cristo. Todos como cristianos conectados estamos celebrando su verdad y celebrando juntos la gracia que se nos ha sido dada. Por eso, sé que muchos de ustedes estarían de acuerdo conmigo en que publicar fotos "bíblicas" en las redes sociales no es mostrar mi Biblia o mi café, sino mostrar a Aquel que ha capturado mi corazón en cada cosa que hago, aún sea dar un taller de Redes Sociales.

No, no soy perfecta. Cometeré errores y muy probablemente falle en cada uno de los parámetros que escribí arriba. Pero no quiero perderme la alegría de conocerlo más a través de mis errores y de mi adoración. No quiero perderme esta preciosa comunidad que se está formando en Instagram de personas de fe, que no se avergüenzan de glorificarle en y con sus trabajos. Y sí, continuaré publicando para la fama de Jesús.

Te animo hoy, a que revises tu vida ante Dios y honestamente puedas poner tu uso de Instagram u otras redes sociales en su lugar. Te reto a

  1. Ora: pídele a Dios que te revele las cosas que publicas que no deberías estar publicando (a veces lo sabemos, es sólo que no queremos dejar de hacerlo)
  2. Pregúntale a Dios qué quiere Él de ti a través de las Redes Sociales
  3. Ve a las publicaciones anteriores y comienza a depurar las que se quedan y las que no,
  4. Analiza con sinceridad las motivaciones que te llevan a publicar tal o cual contenido 
  5. Busca a alguien más maduro que tu en la fe y con quien te sientas confiado(a) y ríndele cuentas de esas publicaciones que sabes que fueron con malas intenciones
  6. Disminuye el tiempo que pasas en las redes y aumenta el tiempo que pasas con Dios a través de la oración y Su Palabra.
  7. ¡Sé tu mismo! Dios te creó y vio que era bueno. Así que intentar ser como los demás, no sólo desplaza a Dios como el perfecto Creador, sino que también te frustarará y te llevará a tomar malas desiciones.
  8. Ahora, escribe tu propia misión de tu uso de Instagram, compártela en los comentarios y también este artículo para que otros también puedan hacerlo.

¡Un abrazo!

Con amor, 

Masiel.


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